sábado, 6 de diciembre de 2008

un cigarrillo es un objeto de proyección









Recibe la caricia de los labios, produce humo y éste sale transformado. El amante está rodeado de su propio aliento y de esta manera se adueña del espacio. El hecho de compartirlo equivale a crear un espacio entre los dos y a besarse por mediación del filtro.

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